Menorca: destino perfecto para este verano

Se acerca el verano y seguro que muchos de vosotros ya estáis pensando en hacer algo diferente y escaparos unos días. Claro que sí, que os lo habéis ganado después de un año de duro trabajo!

Hoy os traigo una propuesta de lo más veraniega que a mi me chifló; Menorca. Yo era de las que pensaba que frases como “tiene una luz diferente”, “transmite una tranquilidad increíble” y demás cursiladas eran una forma de hablar peeero, las cosas como son: Menorca es especial, tiene una luz y un paisaje increíble y en esta isla paradisíaca no puedes hacer otra cosa que relajarte.

Me gustó todo tanto que no sé por dónde empezar… sus playas, sus calas, sus faros, sus atardeceres, su Ciutadella…

Yo estuve 5 días (4 noches) que resultó tiempo suficiente para visitar casi todos los rincones de la isla pero puede que un día más no hubiera sobrado. En realidad creo que vayas el tiempo que vayas siempre te va a saber a poco…

Respecto a dónde dormir yo opté por coger dos hoteles en dos extremos de la isla para aprovecharla al máximo. Las dos primeras noches nos alojamos en una típica casa menorquina recién renovada en Ciutadella. El hotel 971, muy pequeñito y en pleno casco antiguo tiene un encanto especial, totalmente recomendable! Las otras dos noches nos fuimos al otro extremo de la isla (cerca de Mahón), a un hotel que nada tenía que ver con nuestra casita de puertas de madera y contraventanas. Estuvimos en el Barceló Punta Prima, con 5 piscinas y tropecientas habitaciones. El cambio fue importante pero me gustó mucho combinar los dos ambientes; primero por las piscinas (además del mar lo del chapuzón en la piscina a una le puede), segundo porque estaba a pie de playa y tercero por su cercanía a Mahón y a esa parte de la isla.

Aunque parezca que la isla es muy pequeña, que lo es, las distancias son mucho mayores de lo que parece ya que las carreteras son limitadas y es imprescindible alquilar coche. Nosotros aprovechamos los dos días que estuvimos en Ciutadella para ir por las playas de alrededor y cenar por los pueblos de ese lado de la isla, y los días de Punta Prima para conocer el otro lado.

A continuación las cosas que no podéis dejar de hacer/ver:

Cova d’en xoroi: En esta espectacular cueva situada al borde de un acantilado en Cala en Porter podrás disfrutar desde magníficos atardeceres mojito en mano, hasta fiesta de la espuma todos los jueves. Sin duda un lugar digno de visitar.

Atardecer en Cap Favaritx: Aquí está el faro más famoso de la isla y podréis disfrutar de un precioso atardecer sentados en el acantilado.

Playas: En función de cómo sople el viento es más recomendable ir a unas playas u otras pero la verdad es que todas las playas son impresionantes. Mi favorita es Cala Mitjana; de agua cristalina y resguardada entre vegetación me pareció impresionante. Para los más atrevidos tiene una enorme roca desde la cual la gente se tira al agua.

Snorkel en la reserva marina: A través de Dia Complert, contratamos una ruta en lancha por el norte de la isla visitando calas, acantilados y playas vírgenes con sesión de snorkel en la reserva marina. La experiencia fue espectacular, yo nunca había hecho snorkel y me encantó! Además es muy recomendable porque conoces playas a las que es muy difícil acceder a pie.

Para comer lo más recomendable es cogerse una coca (bocata típico de ahí) y llevárselo a la playa con algo de bebida. Para cenar hay muchos restaurantes recomendables en la isla (todos de una media de 50€ por cabeza) pero el que más me gustó con diferencia fue Sa Pedrera d’es Pujol en el pueblo de Sant Lluís. El restaurante tiene muchísimo encanto; porque está situado en medio de un pinar, por su decoración entre clásica y vanguardista, por su terraza, por la calidad de sus platos y el buen trato que recibimos. En definitiva, que me encantó!

A parte de Mahón y Ciutadella hay muchos pueblos de la isla que merece la pena visitar. Fornells lo visitaréis para coger la lancha de la excursión, Sant Climent me pareció un pueblo con mucho encanto también; estaban de fiestas y tenía un ambiente muy divertido. En este pueblo está el restaurantes Es Molí de Foc que también me gustó mucho. Binibequer es un pueblo de pescadores de casas blancas y calles peatonales que se estrechan formando un laberinto.

Respecto a las compras: Tanto en Mahón como en Ciutadella hay muchísimos puestos con artesanía de la isla: las clásicas menorquinas, pulseras, capachos, sombreros, ensaimadas…todo lo que se te ocurra! No dejes de pasear por el puerto de las dos ciudades, caerás con algo seguro.

Que ganas de volver!

Pa pa pa pa pa para pa pa pa pa pa pa pa para pa pa… Pa pa pa para ra ra…
Raise your hands and sing it with me
Sometimes the strongest and most wonderful things are those we cannot see
Sing a song, sing a song
About how things seem more important at night…

A veces lo que buscas está tan cerca que cuesta verlo. Y Menorca, esta delante de nuestras narices.